Cromoterapia

Todo es color. Lo que nos rodea posee un color, incluso los ojos con los que miramos el mundo tienen un tono y matices distintos. La clave es la luz. Las antiguas culturas adoraban al sol como fuente de luz y, por consiguiente, de color. Ya entonces eran conscientes de la influencia del color en las emociones de las personas, una convicción que se ha confirmado con el tiempo.

Cada uno de los colores del espectro vibra con una velocidad, longitud y ritmo de ondas diferentes. Esta vibración ejerce una influencia física, psíquica y emocional. Por ello, los colores pueden utilizarse como un modo de armonizarnos y restablecer nuestro propio equilibrio. Son las cromosensaciones.